Hacía tiempo que no escribía. La inspiración es demasiado buena jugando al escondite, mucho mejor de lo que os imagináis. Jamás coqueteéis con ella, pues corréis el riesgo de perderla en un giro de acontecimientos. Caminad a su lado, coged su mano, y no abuséis de su cortesía. Esta vez no han sido las musas las que me han susurrado al oído en dónde se encontraba. Ha sido él.
He tenido que escuchar la melodía de su talento para que las notas de sentimientos incomprensibles retumbasen en mi interior. En ocasiones, el empujón inesperado de lo desconocido es el que más lejos logra llevarte. Ha sido un lavado de cara necesario para no volver a aletargarme. No os confundáis, adoro dormir, pero no en el sentido creativo. La máxima del 'querer es poder' es demasiado relativa frente a un papel. Muchas veces he querido, pero el ir y venir de los pájaros impedían que atrapase a ninguno.
La triste historia de una escritora frustrada.
"...y en los albores de la tempestad vuelvo a vosotros", esperemos que por mucho tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario