viernes, 26 de julio de 2013

OH YES


There are worse things than
being alone
but it often takes decades
to realize this
and most often
when you do
it's too late
and there's nothing worse
than
too late.

martes, 23 de julio de 2013

I NEED TO KNOW.



I need to know...

¿Qué es lo que necesito saber? 
Conocerte no es tan sencillo como leer la contraportada de un libro. Tienes más páginas de las que me esperaba. Supongo que soy la clase de chica que intercambia peniques por pensamientos. Siempre me ha gustado conocer más en profundidad a las personas, sobretodo si ,al igual que tú, parecen sacadas de cuentos de hadas. 
El Oberón de mi sueño, el Hamlet de mi Dinamarca, el Romeo por el que hundir aquella daga bienhechora en mi vientre. 
Las historias se dibujan con tinta china, negras como el abismo al que me tiraría por compartir un par de minutos más contigo antes de que se cierre el telón y los espectadores comiencen a tirar claveles. 

¿Qué es lo que necesito saber? 
Coge mi mano y no la sueltes, aunque me ahogue en naderías y te ordene que lo hagas ni lo intentes. Aunque trate de alejarte y me voltee, pues jamás comprenderías que al mirarte me derrito lentamente. 



sábado, 6 de julio de 2013

WHO ARE YOU?


 No sabía su nombre. No me había molestado en preguntárselo, ni él en revelarlo. Ocultaba su identidad bajo aquella gabardina que le llegaba casi hasta los pies. Apenas cruzamos un par de palabras, pero sabía perfectamente que era la clase de persona que, de tener la oportunidad, desearía conocer más a fondo. Condenadamente inteligente. No hay muchos que se puedan pavonear de tener el don de la palabra, pero él lo tenía, vaya que si lo tenía. Le bastaba medio minuto para hacer enmudecer al resto de sus acompañantes.

 Le sonreí. El mundo está lleno de estúpidos, y siempre me ha gustado escuchar a aquellos que tienen algo que decir. Lástima que haya tantos descerebrados dispuestos a abrir su bocaza aún cuando nadie se lo ha pedido. Por norma general odiaba las interrupciones, pero aquella me dolió especialmente. Solté un bufido y me crucé de brazos. No suelo dejar entrever mis sentimientos demasiado, pero en aquel instante mi enfado fue más que notable. Me recosté en el asiento mientras la chica me comentaba nosequé sobre nosequién. Ni siquiera me interesaba. En otras circunstancias hubiera prestado algo más de atención, pero el ver que aquel perfecto desconocido se alejaba para evitar entrometerse en la "apasionante" conversación borró todo atisbo de interés. 

Adiós y buena suerte.
Espero que, en algún futuro incierto, nuestros caminos se vuelvan a cruzar.