viernes, 18 de julio de 2014

CUANDO ME FALTAS.

Cuando cierro los ojos ahí estás tú. Cuando los abro, todavía puedo sentir tu presencia. Me gusta dejarte un huequecito en mi cama, confiando en que tú también me harás un poco de sitio en el lugar en donde duermes. Si tengo frío imagino que me arropas y si tengo calor no me resulta difícil pintarte frente a la ventana, mirando a la luna. Recuerdo que solía señalártela cada vez que se hacía de noche. Tan redonda como un reloj. 
En palabras de Napoleón Bonaparte : "No hay distancia que no se pueda recorrer ni meta que no se pueda alcanzar". Nosotros somos la prueba viviente de ello. Un país no aleja corazones, sino que los mantiene unidos bajo un mismo propósito...volvernos a ver. Ya no falta mucho para que ese avión despegue. 

Once días para besarte de nuevo, como soños de nacre.




miércoles, 23 de abril de 2014

BAÑADO POR EL SOL.


La luz que se filtraba por la ventana iluminaba su rostro perfecto. Jamás supe describir la belleza hasta que le vi. Había viajado durante horas únicamente para poder contemplarle más de cerca, para poder delinear su cuello con mi dedo índice y perderme en su mirada. Mucha gente me preguntaba si merecía la pena, si realmente compensaba atravesar un país por una persona. Lo que ellos jamás sabrán es que lo hubiese cruzado de rodillas de ser necesario si al llegar a mi destino pudiese haberle visto sonreír aunque solo fuese durante un par de segundos. "Exagerada" estaréis pensando. Lamento informaros de que únicamente utilizo hipérboles en mis versos, no en mis realidades. Siete días estuve a su lado, siete los pecados capitales, siete las vidas de un gato. Las mismas vidas que viviría a su lado de tener la oportunidad de volver a nacer.