miércoles, 4 de diciembre de 2013

NEEDY HUMAN BEINGS



Somos sociables por naturaleza. Queremos que nos escuchen. Necesitamos que lo hagan. A veces ni siquiera nos importa quien. Hay momentos en los que, simplemente, el mundo colapsa, como si nuestras vidas tuviesen un temporizador, una cuenta regresiva que tarde o temprano termina por llegar a cero. Entonces se oye una detonación y todo se vuelve negro. Nos resignamos a vivir relegados a las sombras, cabizbajos, pusilánimes. Las voces a nuestro alrededor no son más que un mero eco en la lejanía. Escribimos mensajes en botellas a sabiendas de que jamás llegaremos a lanzarlos al océano. Ahogados en las sogas que son nuestros pensamientos luchamos por una bocanada de aire, por unos segundos de descanso. Unos minutos. Unas horas...

- Teléfono de la esperanza, le atiende Ana. ¿En qué puedo ayudarle?

[...]