Después de aquello la joven caminó hacia la salida y se detuvo frente a la puerta sin ni siquiera molestarse en voltearse para mirarle -y me hace gracia decírtelo- continuó hablando- porque hace un tiempo dijiste que el cielo era algo muy grande y tú alguien muy pequeño -suspiró- y ahora han pasado los meses y tú te has convertido en alguien muy grande... y el cielo se antoja pequeño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario