Pobres almas en pena persiguen tu mirada oculta tras ese antifaz.
Eres la reina de las esquivas, tu trono no es otro que la prepotencia sobre la que crees alzarte.
Inconscientes.
La miel que posas sobre tus labios tan solo sirve para atraer a las moscas...
moscardones, para ser exactos,y el modo en que insinúas lo insinuable hace que muchos se desvivan por una sola de tus palabras.
Cantos de sirena que guían a los marineros hacia las rocas de la desesperación.
Sombra del pasado. Carne del presente. Huesos del futuro.
Seca como los extensos campos de trigo, arrugada por el paso de los años, pero todavía tan deseada como las primeras margaritas que florecen en primavera.
Sabia, pero no lo suficiente.
Has sido una digna rival.
Jaque mate.
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